Como sabemos la mayoría de las
personas los excesos son malos, y para los antiguos griegos Dionisio era el
dios de estos excesos al cual, como todos los demás dioses, se le rendía culto
de cierta manera; Ya podrán como era la fiesta al dios de los excesos.

Dionisio
Pues bien, en la fiesta hacia
Dionisio, quienes la festejaban eran las mujeres, que debían de hacer una “peregrinación”
en la cual se disfrutaban de los excesos, como la bebida, pero tras peregrinar
un par de días, llegaba el punto en el que se alcanzaba un éxtasis dionisiaco
gracias a una droga que provocaba que las mujeres se salieran de sus casillas a
tal punto que, a un cabrito que llevaban con ellas, lo descuartizaban vivo y se
lo comían; Cuando el efecto pasaba todas regresaban a sus casas, pero tras esta
pérdida de cordura llegaban a casa en un estado de descuido grave (despeinadas,
semidesnudas, apestosas, ensangrentadas, arañadas… etc).
Pobre cabrito
Debido a esto, los
maridos querían que esto cambiara, pero no podían oponerse a Dionisio, ningún dios
en general, pues en un momento, un gobernante no quiso reconocer a Dionisio
como dios, y como es común en los dioses, Dionisio se vengo de este gobernante sustituyéndolo
por el cabrito, el cual fue descuartizado y devorado por su propia madre y las
otras mujeres. Por lo anterior nadie se oponía a Dionisio, así que, los hombres
decidieron que en lugar de que la peregrinación se llevara a cabo, se realizara
una representación de la misma, entonces así fue, los hombres comenzaron a
hacer esta representación de lo que fue la peregrinación; Entonces, algunos
historiadores consideran que este podría ser el surgimiento del teatro.
Otros datos curiosos:
El teatro antiguo griego era
representado por hombres con máscaras, inclusive si el personaje era femenino,
este era representado por hombres; Y Mascara en latín significa persona.

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